viernes, 27 de febrero de 2009

Propuesta.

Mi nombre es Fernando Torres, soy de Lanus Oeste, pero me mude unas cuantas veces, ahora vivo en Brandsen, lo cual quizas siga asi hasta que tenga un hijo y quiera que él viva en un lugar mas cosmopolita, o tal vez hasta que vuelva a aburrirme de ver crecer el pasto y desear un poco mas de lluvia para acelerar mi entretenimiento. Casi todos mis amigos me dicen Víctor, y existen unas cincuenta versiones de por que me dicen así, la verdad es que a cada persona le digo una mentira distinta de por que ese nombre justo, dependiendo lo verosimil de la historia de lo otario que pueda parecerme el oyente o mis ganas de espantarlo. Solo dos personas saben la verdad de eso, y una porque me puso ese nombre, que ya se debe haber olvidado de la situación, si no es tambien que de mi, al haber pasado tantos años. Usualmente me aburro facil y me pongo a oir musica para escaparme un poco de todo, lo cual no siempre resulta, mas que nada por el hecho de fallar siempre. Mi sueño es trabajar en la radio, lo que se me complica por el hecho de no tener el oro en polvo que se necesita para estudiar en los organismos que me ayudarian a entrar en la clase de emisora en la que quisiera participar.

Cuento todos esos datos aburridos y sin mas interes que el leer una receta sin pretender uno cocinar, por un sueño que tuve anoche. Estaba en un aula y era el primer dia de clases. Era todos los primeros dias que tuve en uno solo, lo que no lo hizo ser diferente en nada a cualquiera de los reales, ya que el que tuvo un primer dia de clases lo tuvo todos. Siempre es la misma historia cuando uno es chico. Entra un desconocido al que uno no quiere ver y sin animo alguno pregunta todas las cosas que dije al principio. Hace un esfuerzo sobre humano aprendido con los años para no quedarse dormido mientras treinta victimas del destino y la costumbre sueltan información que a nadie que no sea un secuestrador le importa en lo mas minimo.

Por eso yo tengo una propuesta.

Me imagino un primer dia de clases en que entra el profesor y dice: “a ver, ¿quienes de aca saben jugar al truco?”. Esperando, claro esta, que muy pocos sepan jugarlo. Entonces el tipo agarra una tiza o la porqueria esa que usan ahora porque los asmaticos tienen demasiados derechos en este mundo. Empieza a escribir las nociones basicas del envido y después del truco, hasta abarcar todo el juego, exceptuando la flor, para no sobreexijir en ese primer dia de clases a las mentes de los pobres alumnos. Hace que los chicos no jueguen contra el que tienen al lado, sino contra el que tienen detrás. Ve quienes entendieron las reglas de una, quienes levantan la mano a cada rato para preguntar por que las negras no valen nada y quienes la tienen tan clara que hasta se dan el lujo de hacer trampa, sin olvidar a los hiper confiados que ya desde el primer momento quieren apostarle al quizas desconocido que tienen en frente. Uno va observando quienes se gritan, quienes buscan peleas y quienes inclusive ya pintan para los ebrios de un bar lleno de pendencieros y fundidos apostadores que se esfuerzan por conservar amistades igual de finitas y poco importantes como las que hay en las escuelas. Uno llegaria a conocer todas las cosas importantes de esos seres que son casi personas. Y lo mas importante, uno haria que valiera la pena el primer dia de clases mas que para las quejas aun de uno mismo como profesor. En mi opinión, al menos, eso daria mucho mas resultado que ese primer dia de clases insulso y repetitivo donde 30 desgraciados esperan su turno para decir “me llamo Luis y soy de Olavaria” quizás matizando un poco el aburrido dato con la explicación de cómo llegar al lugar donde vive, que algunos profesores preguntan de puro aburridos y con ganas de jugar al truco que estan.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estabas re forro cuando escribiste eso. Bah, sos forro.

Ya vas a trabajar en radio, puto =)